El principio del año hidrológico 2017-2018 fue bastante seco, activándose el estado de sequía. La vertiente oriental fue la más perjudicada. El mes de marzo, inusualmente húmedo, compensó el déficit hídrico en toda la región excepto en la provincia de Almería

El año hidrológico 2017-2018 comenzó con una acumulación de meses con escasez pluviométrica, al que se suma el carácter seco del mes de octubre (muy relevante en el conjunto de las precipitaciones otoñales). Los datos hasta el mes de diciembre arrojaron un porcentaje de precipitaciones de un 50% más bajas de las consideradas como normales, que obligaron a activar la alerta de sequía pluviométrica severa en gran parte de la región, con especial atención a la provincia de Almería. Esto se traduce en un aumento en la intensidad y extensión de la afección de la vegetación por déficit hídrico, mostrando síntomas de estrés y decaimiento, sobre todo en la vertiente oriental de la región. En el mes de febrero se extendía ya a los Sistemas Béticos y a la Cuenca Mediterránea.

Con la primavera el déficit hídrico acumulado desde el inicio del año hidrológico 2017-2018 se compensó con un mes de marzo considerado extremadamente húmedo, y que lleva a la región a superar ampliamente la situación de sequía. Como consecuencia, se observa una mejora generalizada en la situación de decaimiento y estrés hídrico de la vegetación en la mayor parte de la Región, que se mantiene hasta el mes de mayo, dando a la primavera un carácter húmedo.

* El mapa muestra la incidencia de la sequía para el mes de Mayo de 2018. Representación por comarcas agrarias.

La recuperación de la vegetación en la provincia de Almería se ve afectada por el estadio de sequía.

Cabe destacar las escasas precipitaciones registradas en la provincia de Almería, lo que dificultó la recuperación del estado de la vegetación en esta zona.

A finales de la primavera sigue siendo la zona que mantiene la situación de alta afección por sequía pluviométrica. Además, en el último tramo del año hidrológico y, conforme a lo habitual en el periodo estival, las escasas precipitaciones acaecidas, no permitieron un cambio sustancial en la situación de la vegetación. Se observa un un recrudecimiento de ésta en la zona oriental. Este decaimiento se extiende también por el valle del Guadalquivir, los Sistemas Béticos, Pedroches y la Sierra de Cazorla y Segura.

* El mapa muestra la incidencia de la sequía para el mes de Agosto de 2018.

¿Cómo se realiza el seguimiento de la sequía? Las herramientas que se utilizan para este análisis son:

  • El Índice Estandarizado de Sequía Pluviométrica (IESP). Evalúa la longitud e intensidad de los periodos de sequía pluviométrica (basado en los datos obtenidos en la red de estaciones meteorológicas disponibles en Andalucía).
  • El Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI). Por su parte, obtiene a partir de imágenes de satélite, que determina la densidad y el vigor de la vegetación.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Saber más…