En ocasiones, los topónimos traen consigo el sentimiento evocador de un instante ajeno. Hay uno especialmente bello en la Sierra de Gredos y que siempre me llamó la atención: “Brincalobillos”. Es el nombre que recibe una pequeña laguna de las 5 que integran un paraje abulense muy hermoso y conocido. Grandes y pequeñas intercaladas, componen un collar de esmeraldas enhebrado por riachuelos de aguas tranquilas y cristalinas, rodeadas de pequeñas praderas herbáceas, encajadas en un entorno montañoso muy vertical de paredes y bloques de granito. Este topónimo es un mensajero anónimo del pasado, una sensación que, embotellada en el nombre de un mapa, recorre los años para hacer renacer un instante único vivido por un desconocido.

Hay un lugar en la Sierra de Castril con un nombre que provoca semejante efecto, “el Collado de las Margaritas”. Su mensaje es más retorcido de lo que parece. Es un collado herbáceo rodeado hasta la saturación de paredes calizas y precipicios que se desploman a los barrancos contiguos. Como los relojes de Salvador Dalí, es la viva imagen de la distorsión del espacio.

Collado de las Margaritas

Collado de las Margaritas. Parque Natural de Sierra de Castril. Granada.

 

A finales de primavera, y si el año acompaña, puedes conseguir que dicho sentimiento sea tuyo. Es un buen paso, sereno y agradable, en una zigzagueante senda casi perdida que permite acceder al Barranco de Túnez desde la Magdalena. Lo elegimos como entrada a esta Sierra, tan abrupta como misteriosa, en la travesía de montaña de varias etapas que nos disponíamos a realizar. No es una entrada directa, ya que hay que sortear varios cueles o portillas, que como agujeros de gusano, te trasportan a un lugar donde el tiempo se ha detenido y la nueva perspectiva te hipnotiza hasta el punto de olvidar el mundo propio.  Bienvenido, ahora sí que has entrado en la Sierra de Castril.

Cerrada de Túnez

Cerrada de Túnez. Parque Natural de Sierra de Castril. Granada.

 

Con sus rocas zoomorfas, la segunda puerta del Barranco de Túnez se hace aún mas enigmática si cabe. El paso es lento, llevamos material y comida para una travesía de montaña (1) en la que emplearemos cuatro días, desde la Cerrada de la Magdalena en Parque Natural de Sierra de Castril hasta el Puerto de Tíscar en Parque Natura de Sierra de Cazorla, Segura y las Villas. Atravesando recónditos parajes como el Barranco de Túnez, la fantasmagórica Sierra Cabrilla, los acantilados del Tranco del Lobo, los interminables calares de la Sierra del Pozo y los rincones mas desconocidos de la Sierra de Cazorla.

Barranco e la Magdalena

Barranco de la Magdalena. Parque Natural de Sierra de Castril. Granada.

 

Este sendero, digno de ser reconocido como patrimonio natural y cultural, debió ser relativamente concurrido en antaño. Camino de pastores aún hoy en día, también fue utilizado para la extracción de alquitrán vegetal, uso del que quedan numerosas pegueras (2) desperdigadas por todo el barranco. Eran los dos únicos aprovechamientos posibles de este enclave tan aislado. Imagino que dicha explotación menoscabó la vegetación arbórea del lugar, hoy en recuperación, joven y regular, con algunos pies mayores señalados por la extracción de tea. Es posible que te topes con alguno de los tejos del sitio, pero en ese caso preocúpate, porque significa que has perdido el sendero y estás inmerso en la gran ratonera que constituye esta cuenca. El barranco de la Magdalena es más abierto que su colindante, el de Túnez, aunque sus bordes conforman un cerco difícil de franquear, salvo en la parte superior, en el límite con Sierra Cabrilla. De aquí que su aislamiento sea doble (3). El cauce del barranco está muy encajado, y sólo los pocos instantes donde se hace visible se puede observar que está lleno de saltos y pozas de aguas verde esmeralda, mientras que las laderas están salpicadas por pinos aislados y sabinas densamente tupidas, de un verde oscuro que contrasta con la roca caliza. Allí donde mires, las rocas se esculpen en formas singulares y caprichosas, donde predominan los torcales de monolitos gigantescos.

Hasta finales de siglo pasado también fue el camino habitual del mítico anacoreta “Maestrillo de la Sierra de Castril”, personaje local que vivió buena parte de su vida en un pequeño enclave situado en la base del Pico de la Empanada (4), donde llegó a cultivar incluso el tabaco que fumaba. Aún podemos ver su cabaña arruinada entre los bancales de nogales, ciruelos, cerezos y parras que él mismo plantó y cuidó gracias a la abundante fuente del Salgar de Túnez, a la que nadie le ha conocido agotamiento. Muchos de los rincones de esta Sierra están impregnados de su leyenda como el mismo Collado de las Margaritas lugar del que se dice que enterró a su mujer Margarita tras morir de parto camino al pueblo. Nada es lo que parece.

Bancales con nogales de la casa del Maestrillo. Parque Natural de Sierra de Castril. Granada.

Con lugares así, ¿quién querría poner su nombre a una calle?

Inmerso en estos pensamientos llegamos al Collado de las Margaritas, sólo acabamos de empezar. Hoy vamos a tener suerte, es otoño y aunque las margaritas no acompañen, nos sorprende el vuelo acróbata de un curioso quebrantahuesos que nos da la bienvenida. Nos quedan por delante cuatro días para llenar nuestra vida de paisaje, y llenar el paisaje de vida.

Sierra de la Cabrilla

Sierra de la Cabrilla. Parque Natural de Sierra de Cazorla, Segura y las Villas. Jaén.

 

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Autor e imágenes: Juan José Guerrero Álvarez

(1) Las travesías de montaña que implican pernocta (vivaqueo) en la montaña, están sujetas a la normativa del Parque Natural o Nacional correspondiente.

(2) Las pegueras eran hornos rústicos donde se obtenía el alquitrán vegetal o pez usando tea de pino, que sometida a combustión durante varios días daban lugar a esta sustancia fundamental para impermeabilizar asas y barcos, y alquitranar carreteras.

(3) Muchos de los itinerarios de montaña de la Sierra de Castril son considerados como los más difíciles de Andalucía, y sólo están recomendados para montañeros o corredores expertos

(4) La Empanada es la montaña mas alta del Parque Natural la Sierra de Castril y Sierra de Cazorla, Segura y las Villas.