Continuamos con la serie de publicaciones sobre el paisaje en Andalucía. En esta tercera entrega vamos a tratar del elemento que vertebra nuestro territorio: el Guadalquivir. Partiremos desde la costa hacia el interior pasando por los espacios de las diferentes provincias.

Esta entrada comprende las zonas bajas de la depresión del Guadalquivir, en Huelva y Cádiz, y su parte media, pasando por Sevilla hasta llegar a Córdoba.

Inspirados en la “Memoria visual de los Paisajes de Andalucía” (2018)  publicada por la antigua Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio (actual  Consejería de Agricultura, Pesca, Ganadería y Ordenación del Territorio) que nos da a conocer el increíble patrimonio de Andalucía. Lo hace de forma visual a través de imágenes aéreas que nos permiten ver el paisaje de una manera global.

Para analizar este amplio territorio que corresponde a la categoría de Marismas, Vegas y Campiñas bajas, lo dividiremos en tres zonas identificadas en El Mapa de Paisajes de Andalucía:

  • Valles, Vegas y marismas interiores.
  • Campiñas de piedemonte.
  • Campiñas alomadas, acolinadas y sobre cerros.

 

Valles, Vegas y marismas interiores

Estas zonas comprenden el entorno del río Guadalquivir. Desde Huelva y Cádiz,  pasando por Sevilla y Córdoba, hasta llegar a Jaén. Sus suelos son aluviales debido a la incidencia fluvial, las inundaciones y los sedimentos depositados.

Un poco antes de la desembocadura del río se localiza una marisma fluvial, entre Huelva y Sevilla. Sus superficies menos alteradas están incluidas en el Espacio Natural de Doñana. Su paisaje es variable según las estaciones a causa del nivel de las aguas. La horizontalidad de la llanura se caracteriza por la extensión de cultivos de arroz y el regadío.

De Sevilla hasta Jaén encontramos la Vega del Guadalquivir. Incluye los valles del río y sus principales afluentes, como el Genil. Es una zona donde prima el aprovechamiento agrícola gracias a la fertilidad de sus tierras y recursos hídricos. Caracterizado por el regadío, las vías de comunicación y los asentamientos de primer orden que se han desarrollado en estas regiones. Como es el caso de Sevilla capital, La Puebla o Coria del Río, en su tramo entre las provincias de Sevilla y Córdoba sobresalen las plantaciones de naranjos.

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Campiñas de piedemonte

Es el punto intermedio que sirve de contacto entre los relieves de baja montaña de Sierra Morena y la depresión bética. Colinas y cerros que parten de Huelva hasta llegar a Jaén.

El campo de Tejada lo forman relieves suaves de suelo sedimentario. Es un territorio con fuertes señas de identidad donde se cultiva la trilogía mediterránea (trigo, olivo y vid).  Se trata de un paisaje representativo de las campiñas de piedemonte andaluzas. Se encuentra en dirección norte del Condado-Aljarafe, atravesadas por el río Guadiamar, y su corredor verde, y el Tinto.

La transición entre Sierra Morena y el Valle del Guadalquivir se conoce como piedemonte de Sierra Morena. De nuevo un reborde de relieves suaves y bajos que atraviesan a lo largo rodeándolos en forma de estrecha faja. Olivares y cultivos forman el paisaje de la Palma del Condado y Tejada la Nueva.

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Campiñas alomadas, acolinadas y sobre cerros

Son campiñas de llanuras onduladas muy representativas del conjunto regional por su vocación agrícola.

El Condado y Aljarafe son dos comarcas situadas entre Huelva y Sevilla que comparten historia y rasgos paisajísticos comunes. Con cultivos predominantes tradicionales de la triada mediterránea sobre todo de olivo y vid. Se extienden sobre terrazas de roca sedimentaria con suelos de aluvión conforme se acerca al bajo Guadalquivir por la zona oeste.

Al sur de la cuenca del Guadalete encontramos las campiñas de Sidonia, en el núcleo de Medina Sidonia. Continúa la tradición agrícola y ganadera con cultivos de secano de cereales y pastos en relieves ondulados. Herencia del latifundismo en las provincias del sudoeste andaluz. Estas zonas gaditanas al este del Guadalquivir se prolongan paralelas a la costa y atravesadas, en parte, por el río Barbarte.

Las campiñas de Jerez y Arcos de la Frontera tienen un relieve formado de cerros, lomas, llanos, vegas y terrazas. Sus terrenos fértiles han sido usados histórica y actualmente para el cultivo. Cereales y viñedos a los que se está uniendo cada vez más el regadío con el eje fluvial del Guadalete.

Este tipo de cultivo es también muy propio de Los Alcores, aunque se incluye el olivar. Sus cerros y colinas situadas entre la Campiña y la Vega del Guadalquivir. En contacto con esta zona encontramos las Campiñas de Sevilla en el sudoeste de la provincia. De gran importancia agrícola por sus suelos fértiles y relieves. Sus núcleos poblacionales tienen un gran patrimonio histórico-artístico.

Las menos elevadas de esta categoría, como su nombre indica, son las Campiñas bajas. De nuevo de gran aprovechamiento agrícola predominando los cultivos de secano y en menos medida el olivar y la vid. Actualmente la tendencia es incluir el regadío en la zona más oriental.

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* Imágenes: Banco de audiovisual de la Junta de Andalucía.

* Entrada anterior: Recorrido por los paisajes de Andalucía. Del Estrecho al Guadiana.

* Para saber más sobre el Paisaje en Andalucía visita el Canal de la REDIAM.