Los murciélagos son considerados seres extraños que han inquietado desde siempre a la especie humana. El hecho de salir de noche, junto con el aspecto de roedor, el habitar en cuevas y la capacidad de volar han engrosado la leyenda negra de estos pequeños animales.

Lo cierto es que son un prodigio de la evolución ya que son los únicos mamíferos que han conseguido remontar el vuelo y, por si esto fuese poco, han desarrollado la capacidad de orientarse en completa oscuridad.

Estos hábitos nocturnos están muy relacionados con su morfología como especie y sus adaptaciones. Por un lado, han desarrollado un extraordinario sistema de radar que permite desplazarse y orientarse mediante ecolocalización, es decir, usando los sonidos que emiten y procesando los ecos que rebotan en su entorno. Este tipo de percepción les permite “ver en la oscuridad” usando el sentido del oído.

Por otro lado, la conquista del vuelo, les ha llevado a modificar sus extremidades superiores en dos alas formadas por el alargamiento de las falanges (dedos) y el desarrollo de una fina membrana interdigital (denominada patagio) que le ha permitido conseguir la superficie de sustentación necesaria para emprender el vuelo.

Las cuevas son esenciales para la mayoría de los murciélagos, ya que son buenos refugios que mantienen unas condiciones de humedad y temperatura muy estables durante todo el año. Estas grutas les permiten refugiarse del sol durante el día y resultan de vital importancia en los periodos de cría y de hibernación.

Como siempre, estas leyendas negras y el rechazo producido entre las personas no se corresponde con la realidad y, justo al contrario, estos animales nos aportan un gran beneficio. Gracias a que los insectos son su principal fuente de alimento, son grandes aliados del ser humano. Estos seres alados contribuyen a la prevención de plagas, manteniendo a raya a los insectos que dañan los cultivos o las masas forestales.

Autor foto: Kovács Richárd – CC-BY-SA-3.0.

Andalucía

Las poblaciones de la Península Ibérica de murciélagos se encuentran entre las más importantes de Europa, siendo Andalucía una de las zonas más importantes debido a la gran diversidad y al número de efectivos de estas especies. La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio hace, delde el año 2005, el seguimiento de estos refugios a través del Programa de emergencias, control epidemiológico y seguimiento de fauna silvestre.

El estado de la mayor parte de las poblaciones de murciélagos es muy delicado, principalmente por las transformaciones que han sufrido los ecosistemas en las últimas décadas, y por una importante pérdida de refugios naturales, aunque hayan surgido nuevas colonias asociadas a construcciones como edificaciones, presas o túneles.

Debido a esta precariedad, existen 24 especies de murciélagos registradas en el Listado Andaluz de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, en el que se incluye el Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas.

Foto: Héctor Garrido Guil. Estación Biológica de Doñana. CSIC.

Seguimiento de poblaciones

Las estimas de las tendencias poblacionales se realizan mediante censos periódicos en las colonias de crías (cada dos o tres años). Estos censos se realizan en el exterior del refugio, al atardecer, cuando los murciélagos emergen de la cavidad. Para ello se usa una cámara de vídeo con un foco infrarrojo y una grabadora de ultrasonidos. Posteriormente en la oficina, la imagen y el sonido son analizados conjuntamente para identificar la especie y el número de efectivos.

En cada visita se determina si el refugio presenta alguna incidencia: desaparición de la colonia, molestias por visitas, obstrucción de la entrada a la cavidad, actos vandálicos, etc. También se detectan las amenazas potenciales como el turismo, el riesgo de quedar obstruido o el riesgo inminente de rehabilitación del edificio que ocupan.

Actuaciones de conservación

La Consejería, en colaboración con los propietarios, lleva a cabo obras de mejora de los refugios y su entorno consistentes en aislamiento de la entrada o del perímetro, retirada de escombros y vegetación de la entrada natural, instalación de cerramientos para impedir el acceso y las consecuentes molestias, colocación de carteles informativos, etc. En general, tomar medidas que permitan compatibilizar la conservación de los murciélagos con el desarrollo sostenible.

Más información

Catálogo de Información Ambiental de Rediam

Autor foto portada: Héctor Garrido Guil. Estación Biológica de Doñana. CSIC.