Cuando se habla de la sanidad forestal de nuestros bosques, rápidamente se asocia a la existencia de plagas que alteran el equilibrio biológico o deterioran el estado fitosanitario de nuestros árboles.

La conservación del bosque andaluz es esencial para poder mantener los valores ambientales y económicos de forma sostenible. Para ello, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible dispone de Planes de Lucha Integrada (PLI) que ayudan a su preservación y se aplican a lo largo de todo el territorio andaluz, marcando las directrices y protocolos a seguir para mantener la población de los insectos objetivo en niveles compatibles con los usos a los que está sometido, conservando el equilibrio biológico.

El Sistema de Indicadores Ambientales de la Consejería contempla el «Indicador de daños forestales«, que refleja la situación de estos insectos y su comportamiento a lo largo de la serie temporal estudiada. De igual manera, cada año se puede ver el alcance de las actuaciones realizadas para el control de la plaga en los momentos en que ha sido necesario.

¿Cuáles son los Planes de Lucha Integrada establecidos?

Los Planes de Lucha Integrada son sistemas de Gestión Integrada de Plagas que permiten realizar el seguimiento de la plaga, proponiendo medidas de control que respeten el Equilibrio Biológico y los usos del monte.

Se cuenta con PLI para aquellos insectos cuya actividad puede llegar a ser relevante y sobre los que se dispone de conocimientos suficientes como para establecer diferentes medidas y estrategias. Estos son:

  • Procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa)
  • Lagarta peluda (Lymantria dispar)
  • Perforadores de coníferas

Procesionaria del pino

Lagarta peluda

 

 

 

 

 

 

 

La polilla de la procesionaria emerge en verano y apenas vive un par de días en estado mariposa. Se trata de la plaga más extendida en pinares. El cambio climático, las altas temperaturas y la ausencia de actuaciones pueden haber  favorecido su desarrollo en los últimos años (2013-2018). A partir del año 2016, donde la población de procesionaria alcanzó un nivel récord, se puede intuir una estabilización de los grados de infestación.

 

 

La situación de los insectos perforadores de coníferas en Andalucía muestran una situación controlada  aunque, ocasionalmente, surgen índices de ataque altos (coeficiente que representa la superficie arbolada muerta por perforadores) asociados a situaciones catastróficas como incendios, decaimientos o sequías) como sucedió en 2014 y 2017.

Situación de los montes andaluces respecto a los insectos perforadores de coníferas, 2003-2019

 

En relación a la lagarta peluda (Lymantria dispar), es el segundo defoliador de masas forestales más importante tras la procesionaria y afecta principalmente a especies del género Quercus (encinas, alcornoques y quejigos). Desde el año 1997 está operativo el Plan de Lucha Integrada contra la Lagarta Peluda, ofreciendo así, resultados que nos permiten conocer el estado y evolución de la plaga.

¿Y el resto de organismos nocivos?

En el Medio Natural hay multitud de organismos que interaccionan con la vegetación, frecuentemente causando un perjuicio y, a veces, provocando daños de importancia. La Consejería dispone de herramientas, como la Red Seda (Red Andaluza de Seguimiento de Daños sobre Ecosistemas Forestales) y la Red FIFO (Red de Alerta Fitosanitaria Forestal) que recogen información del estado en que se encuantra el arbolado.

Además, relacionado con el cambio de las condiciones ambientales y la globalización del intercambio de mercancías, cada vez es mayor el riesgo de la introducción de organismos de cuarentena, sobre los que se realizan campañas específicas de vigilancia de los bosques. Entre ellos se puede citar el nematodo de la madera del pino (Bursaphelenchus xylophillus), la bacteria Xylella fastidiosa o la avispilla del castaño (Dryocosmus kuriphilus)

Enlaces de interés: