La sequía pluviométrica que vive la región actualmente ha llevado a la vegetación a una situación de estrés hídrico generalizado. El grado de incendia más elevado se sitúa en las comarcas más orientales, agravando la situación vivida en los meses anterior, siendo las provincias de Almería y Granada las más afectadas. Cabe destacar también la situación de empeoramiento que sufre la cuenca Mediterránea.

Esta es la conclusión que se desprende de un informe mensual que publica la Rediam  donde se lleva a cabo el Análisis de la sequía en Andalucía. Estudio comarcal para el mes de febrero 2018. Este informe ha sido elaborado desde un doble punto de vista: la pluviometría registrada a través del Índice Estandarizado de Sequía Pluviométrica (IESP), y el estado de estrés de la vegetación a través del Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI) que proporcionan las imagenes de satélite del sensor TERRA MODIS.

De este último se desprende que estamos ante el tercer mes de febrero con la vegetación más estresada (según los datos aportados por una serie histórica de 16 años, 2002-2018), superado tan solo por los meses de febrero de los años 2005 y 2016, considerados también años secos desde el punto de vista pluviométrico.

Febrero en imágenes

Los siguientes mapas de Andalucía representan el estado de vegetación actual y su correlación con la situación de sequía pluviométrica en la comunidad autónoma en el mes de febrero.

En este primer mapa se muestra la actividad de la vegetación, representando en tonos verdes la vegetación activa y vigorosa, y en tonos marrones la vegetación estresada o sin actividad. Debido a la acumulación de meses con escasez pluviométrica en el año 2017, se observa un aumento en la intensidad y extensión de la afección de la vegetación por déficit hídrico, sobre todo en la vertiente oriental de la región, Sistemas Béticos y Cuenca Mediterránea.

Índice de actividad de la vegetación. Febrero 2018.

En el siguiente mapa se muestra la desviación del estado de la vegetación respecto a la situación esperada para el mes de febrero, según los datos aportados por el análisis de la serie histórica. Se puede observar claramente como en la práctica totalidad de la región la actividad observada es menor de la normal (rojo). Las zonas con una situación optima se localizan en las zonas de cultivos de la cuenca del Guadalquivir (verde), donde el aporte hídrico viene dado por las prácticas de riego en la zona.

Del análisis conjunto de ambos mapas podemos concluir que la vegetación muestra una situación de decaimiento generalizado, con un grado de incidencia más marcado en la vertiente oriental.

Desviación del índice de vegetación medio en febrero de 2018 respecto a la media del periodo 2002-2018.

Por último, en este tercer mapa se muestra el índice de sequía, resultado del análisis conjunto de los datos pluviométricos y los datos sobre actividad de la vegetación, mostrando, como era de esperar, una correlación con lo anterior.

Íncidencia de la sequía. Febrero 2018.

 

Enlaces de interés

Sistema integral de seguimiento de la sequía con información a escala comarcal

Seguimiento del estado de la vegetación

Subsistema clima de la Rediam

Foto portada: Manuel Moreno García. BIOGEOS Estudios Ambientales