La Directiva Hábitats (Directiva 92/43/CEE, sobre la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres) obliga a disponer de la información de distribución y hábitats de las especies andaluzas de flora de interés comunitario de su Anexo II. La REDIAM (Red de Información Ambiental de Andalucía), en cumplimiento de esta Directiva, ha acometido esta tarea estudiado los factores que determinan la distribución de los distintos taxones, atendiendo a criterios bióticos, geológicos, fisiográficos y ecológicos.

Con este fin se analizaron todas las cartografías disponibles, caracterizando su potencialidad y posibles deficiencias. Combinando toda la información recopilada se obtuvieron una serie de mapas únicos de distribución. A cada mapa se asignaron índices de fiabilidad, atendiendo a las distintas cartografías o fuentes de datos utilizados. (Imagen de la portada: Distribución parcial de Atropa baetica Willk.).

La fiabilidad máxima (valor 1) proviene de las localizaciones exactas provenientes de FAME (sistema para la gestión de la flora amenazada o de interés de Andalucía). También de GBIF España (Nodo Nacional de Información en Biodiversidad). Frente a éstas, las localizaciones menos fiables (valor 5) provienen de citas dudosas o lugares incompatibles con el hábitat de la especie.

El SIPNA, que reúne información de muy distinta naturaleza (usos y ocupación del suelo, vegetación, hábitats y biogeografía), ha sido una de las principales fuentes de información en la asignación de distribuciones probables para las distintas especies. Basándose en esta información y en la localización “fiable” (localización puntual en la que se conoce la existencia de la especie con certeza) se ha determinado la distribución del hábitat. Es decir, se ha determinado como superficie de hábitat, con distinto grado de fiabilidad, aquellos polígonos del SIPNA con información similar a los polígonos con presencia fiable de la especie (unidades homogéneas).

El concepto se comprende mejor, visualmente, en la Figura 1, que representa la distribución conocida de determinado taxón y su hábitat sobre tres polígonos del SIPNA. Partiendo de localizaciones puntuales de distribución de flora amenazada y de una cobertura que nos identifica unidades homogéneas, se determina la superficie del hábitat.

Figura 1: Presencia de especies y hábitats probables.

La probabilidad de presencia del taxón concreto será menor según nos alejamos de la localización precisa (ver imagen de portada) y de la unidad homogénea. De esta manera SIPNA contribuye a elaborar las cartografías de distribución de especies, información muy útil y necesaria en las tareas de conservación y gestión.

 

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Hábitats de Interés Comunitario